Juan Pablo Rudoni, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Modular e Industrializada, analiza el potencial del sector y su vínculo con la logística y el comercio exterior.
Fuente: Infobae
“La construcción modular no solo es igual de eficiente que la tradicional, sino que puede ser incluso superior en términos de calidad, eficiencia energética y sustentabilidad”, señala Juan Pablo Rudoni. Además, en una entrevista brindada a Movant Connection, analiza la evolución de un sector que promete dominar el futuro de la construcción.
¿Cuáles son las principales aplicaciones y ventajas de la construcción modular?
La construcción modular industrializada está en pleno desarrollo a nivel global. Uno de los principales factores que impulsan su crecimiento es el déficit habitacional, que la construcción tradicional no ha logrado cubrir de manera eficiente. Frente a esto, las soluciones industrializadas permiten un abastecimiento en mayor volumen y con altos estándares de calidad, aprovechando nuevas tecnologías.
Este tipo de construcción no tiene limitaciones en cuanto a sus aplicaciones: puede utilizarse para viviendas, edificios, soluciones hospitalarias y espacios de trabajo, entre otros. Su crecimiento ha sido impulsado por la pandemia, que detuvo la construcción tradicional durante dos años y acentuó la necesidad de alternativas más rápidas y eficientes. Además, la evolución tecnológica ha permitido desarrollar estructuras modulares de mejor calidad que las que existían hace unos años, lo que favorece su adopción en distintos sectores.

¿Cómo ha evolucionado la percepción sobre la construcción modular en comparación con la tradicional?
La construcción modular es una industria en transformación. En los últimos diez años, ha evolucionado más que en el último siglo, gracias a los avances tecnológicos y la creciente aceptación del público. Sin embargo, aún queda un desafío importante: cambiar la percepción del usuario sobre la calidad de las construcciones industrializadas.
Hoy en día, nadie pensaría que un automóvil construido artesanalmente en un taller es mejor que uno producido en una fábrica con procesos estandarizados. Sin embargo, en la construcción, esa percepción todavía no está del todo asentada. Desde la cámara, trabajamos para concientizar sobre los beneficios de esta metodología y demostrar que la construcción modular no solo es igual de eficiente que la tradicional, sino que puede ser incluso superior en términos de calidad, eficiencia energética y sustentabilidad.
¿Qué papel juega la sustentabilidad en la construcción modular?
La construcción modular tiene un impacto ambiental significativamente menor que la tradicional. En primer lugar, genera menos residuos, ya que la mayoría de los procesos se realizan en fábrica con un uso más eficiente de los materiales. Además, reduce el consumo de agua, un recurso fundamental que en la construcción tradicional se desperdicia en grandes volúmenes.
Otro factor clave es la eficiencia energética. Nuestras construcciones permiten reducir hasta un 50% el gasto en climatización en comparación con edificaciones convencionales. A medida que las nuevas generaciones valoran cada vez más estos aspectos, la sustentabilidad se convierte en un diferencial clave para la adopción de la construcción modular.
¿Qué rol juega la importación de materiales y maquinaria en el desarrollo del sector?
Hasta hace poco, el 90% de los materiales que utilizábamos eran de origen local. Sin embargo, los cambios en la disponibilidad de insumos en Argentina han llevado a un mayor abastecimiento de productos importados. Esto ha permitido acceder a nuevas tecnologías y materiales con mejores características, impulsando la calidad del producto final.
Un ejemplo claro es la incorporación de maquinaria avanzada, como brazos robóticos de soldadura, que hasta hace poco eran inaccesibles para muchas empresas del sector. Además, estamos en constante búsqueda de proveedores en mercados como China y Estados Unidos, lo que nos permite mejorar la eficiencia de nuestros procesos y ofrecer productos de mejor calidad.

¿Cómo influye la logística en la construcción modular?
La logística es un aspecto fundamental en nuestro modelo de negocio. Al tratarse de construcciones modulares que se trasladan desde la fábrica hasta el sitio de instalación, es crucial optimizar los espacios en el transporte para reducir costos.
Asimismo, la planificación logística es clave para el abastecimiento de nuestra línea de producción. Buscamos un modelo similar al de la industria automotriz, en el que los insumos llegan en el momento preciso para evitar interrupciones. Implementamos herramientas de automatización y software de gestión para optimizar este proceso y garantizar la eficiencia de la producción.
¿Cómo se proyecta el futuro del sector y su potencial de exportación?
Desde la cámara, nuestro objetivo es posicionar la construcción modular como el estándar del futuro. Ya hemos obtenido reconocimiento internacional, con premios en congresos del Instituto de Construcción Modular de Estados Unidos, donde se destaca especialmente la calidad del diseño argentino.
En términos de exportación, hemos desarrollado una nueva planta con el potencial de abastecer a mercados regionales. Sin embargo, la competitividad depende en gran medida de los costos logísticos y de las fluctuaciones económicas del país. Además de exportar producto terminado, también tenemos la oportunidad de exportar conocimiento y tecnología, desarrollando proyectos en el exterior y capacitando a empresas en otros países.
En ese sentido, el crecimiento de la construcción modular en Argentina es similar al de otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, la participación de este tipo de construcciones en el mercado pasó del 3% al 8% en pocos años, y su crecimiento solo está limitado por la capacidad de producción. En Argentina, el porcentaje aún es menor, pero la tendencia es similar, con cada vez más empresas incursionando en este sistema constructivo, por lo que consideramos que es una industria que va a seguir desarrollándose.